El cambio climático afecta de distinta manera a según qué sectores y áreas municipales, pero es una problemática que envuelve a toda la población, edades, actividades productivas, sociales de un territorio. Así como su gobernabilidad y planificación estratégica futura. El correcto diseño y aplicación de una estrategia de adaptación frente al cambio climático está estrechamente relacionado con la estrecha colaboración entre el ente que desarrolle dicha estrategia y la administración (técnicos y tomadores de decisión).

Una estrategia de adaptación adecuada no tiene por qué ser limitante con la administración a la hora de la toma de decisiones, sino por lo contrario, es el instrumento que nos permite adecuar el accionar presente y futuro hasta el punto de poder generar beneficios económicos, sociales, productivos y medioambientales.